En la fotografía de paisaje existen reglas básicas, aunque todas ellas son quebrantables en todo momento. Aquí tenéis unos rápidos consejos.

Profundidad de Campo
Algo casi obligatorio en este tipo de fotografía, se convierte en este caso en un elemento bastante fácil de controlar y de conseguir. Una mayor profundidad de campo nos genera una imagen nítida en todo su encuadre.
Los principales factores que determinan la profundidad de campo son: el diafragma usado en la cámara, la distancia al punto de enfoque infinito de nuestra lente y la distancia focal del objetivo. En este caso tenemos a los tres elementos en nuestro favor, ya que para fotografía de paisaje se suelen utilizar focales muy cortas (mayor profundidad de campo), suelen ser objetos que están situados a una distancia por encima del infinito de nuestros objetivos y diafragmas cerrados (suele haber mucha luz o solemos trabajar con trípode)
Otro factor a tener mucho en cuenta y que le podemos sacar mucho jugo es el concepto de Distancia Hiperfocal, el cuál nos generará una mayor sensación de enfoque dentro de la imagen, consiguiendo así que esa sensación generada por el contraste que hay entre los puntos contiguos de una imagen sea mayor.Aspe
A pesar de todo lo comentado anteriormente, no olvidéis que en una fotografía de paisaje también podemos querer un enfoque selectivo. No hay que encasillarse en una teoría sí rompiéndola nos permite llegar más rápido y más sencillamente a nuestro objetivo.
Discutiendo uno de los casos anteriormente citados, usar diafragmas cerrados para conseguir mayor profundidad de campo nos llevará a tener que poner velocidad de obturación más largas. Esto nos llevara a la irremediable carga de un buen trípode. Una solución que se aplica mucho hoy en día es aumentar la sensibilidad del sensor a la luz (mayor ISO). Fabricantes ofertando cámaras que nos ofrecen ISOs superior a 25.000 tratan de jugar con nosotros para que piquemos. No dudemos que en algunos casos nos puede llegar a ser útil (en más que contadas ocasiones) aunque no tiene que ser una herramienta a tener mucho en cuenta, ya que haciendo esto último aumentamos la relación de ruido que aparece en la imagen.
Además de todo esto, al tener una distancia generalmente muy grande hasta los objetos a fotografiar, habrá casos en los que se nos permita incluso el uso de diafragmas abiertos para alguno en particular, así que no nos debe de extrañar si vemos una fotografía de paisaje realizada con un f2.8, dependerá del momento y la situación.

Un centro de interés
Recuerda que toda buena foto debe tener un centro de interés, identificando uno dentro de tu paisaje. Puede ser el pico de una montaña, una roca, un árbol…
Al contrario que en otras muchas temáticas, en paisajes el fondo importa mucho. Estará nítido y forma parte de la composición por completo. Por tanto, tendremos que analizarlo con detenimiento, viendo donde situamos los puntos de interés, si utilizamos líneas rectas o curvas para conducir la atención en la foto, ver de qué manera vamos a crear sensación de profundidad, algo más que difícil en paisaje, ya que generalmente todos los objetos están en planos bastante lejanos.
No debemos olvidar tampoco mantener recto el horizonte.Ip
El cielo
El cielo es otro de los puntos a considerar a la hora de componer nuestra foto. Y es que en función de la situación podemos querer colocar la línea del horizonte de forma diferentes.
En la mayoría de fotografías de paisajes hay un elemento predominante: el cielo o la tierra. Si vemos que el cielo no aporta demasiado a la foto, lo suyo es dejar un solo tercio de la fotografía para el cielo, mientras que si el tipo de cielo que estamos sacando es el elemento predominante, por la forma de sus nubes, por el color en función de la hora del día, lo suyo es darle dos tercios de la foto para resaltar su importancia.

La meteorología
Una escena puede variar drásticamente en función del tiempo que se de en el momento de hacer la foto. Por lo tanto, elegir bien el momento en el que hacer la foto va a resultar determinante para obtener un buen resultado.
Los días soleados, en las horas centrales del día, generan una luz dura, con sombras muy acusadas y fuertes contrastes entre las luces y las sombras. Por el contrario, los días nublados dan una luz más suave, reduciendo ese contraste.Ibón de Escalar
No debemos dejar de buscar días de tormenta, niebla, viento, cielos especialmente nublados, o nieve. Empezaremos a generar diversidad en nuestras imágenes, rompiendo la monotonía de nuestras fotos de paisajes, en lugar de estar esperando con nuestra cámara cogiendo polvo a que llegue el próximo día soleado.

La hora del día
El amanecer y el atardecer son los dos mejores momentos para hacer fotos de este tipo. La posición del sol hace que la luz incida sobre los objetos con un ángulo específico en el que se crean texturas y patrones con las sombras. La temperatura de color varía enormemente, y los cielos se transforman completamente por este ángulo con el que llega la luz.

Punto de Vista
Normalmente hacemos las fotos desde el mismo punto de vista. De pie, con la cámara a la altura de nuestros ojos. De este modo la foto resultante transmite siempre la misma sensación. Es lo que vemos habitualmente. Prueba a cambiar ese punto de vista. Tírate al suelo, agáchate, súbete a algún sitio elevado… Descubrirás nuevos puntos de vista, y conseguirás fotos más sorprendentes.Sansanet

Para poder realizar fotografía no tenemos que encasillarnos en unos usos predeterminados que nos den, si no llevar esos usos a nuestro terreno y saberlos adaptar en todo momento al fin que persigamos.